Opiniones de los lectores

Reseña de Saray Ramírez

La figura del zombi en la cultura pop es una entidad que, más allá del plano terrorífico, despierta fascinación entre el público. Esta criatura nacida de la oscuridad ha cobrado vida de diversas maneras, adoptando múltiples formas y tamaños, y siendo el núcleo de relatos que van desde la pura carnicería alegórica hasta las más agudas y sutiles metáforas sociales. El legado de George A. Romero con su clásico «Night of the Living Dead» es incuestionable, y su influencia ha permeado en múltiples expresiones de la cultura de masas, desde videojuegos hasta literatura, siendo la serie de televisión «The Walking Dead» un claro ejemplo de la enorme carga emocional que tienen los zombis en el imaginario colectivo —aunque su final no nos convenciera a muchos—. Los muertos vivientes se han convertido en un icono del terror y en un catalizador de historias de supervivencia, donde se destaca la fragilidad de nuestra civilización y los oscuros aspectos de la naturaleza humana.

En este contexto tan atractivo, Naviru Shorno, con su obra «No soy un zombi: la masía Colometa», ha logrado reinventar la concepción tradicional de estos seres. El apocalipsis zombi aquí planteado no se adhiere a los estereotipos, no busca sólo asustar, sino que invita a adentrarnos en un universo plagado de misterios, emociones y descubrimientos.

La historia nos sitúa en un escenario idílico de verano, donde dos hermanos, Zeus y Daniel, disfrutan de unas vacaciones despreocupadas. La tranquilidad, sin embargo, es efímera, y se ven envueltos en una situación impensable: una plaga zombi. Pero estas criaturas no son las convencionales, no son las que hemos aprendido a temer a través de películas y series; en su lugar, son seres únicos y aterradores, resultado de una mente creativa y osada como la de Naviru.

La narrativa de este libro es magnífica. Sus palabras fluyen como un río rápido, transportándote por un paisaje incierto en el que los zombis no son más que un recurso para describir la identidad humana. Sus personajes, bien definidos y llenos de vida, saltan de las páginas y se graban a fuego en la memoria. Zeus, el hermano mayor, muestra una evolución notable a lo largo de la trama, y se enfrenta a circunstancias que revelan su verdadera esencia. Daniel, el hermano menor, a pesar de la adversidad y el miedo, sigue descubriendo la belleza de la vida, una metáfora poderosa sobre el espíritu resiliente de la infancia. Y Emilio, mi personaje favorito con mucha diferencia, se trata de un hombre lleno de fortaleza y valentía, un faro de esperanza en medio del oscuro apocalipsis. Nina, Andreu, Anissa, Consuelo, Ruby… Todos tienen algo importante que aportar a la historia. Naviru no da puntada sin hilo, así que prepárate para estar bien atento mientras leas, no vayas a perderte nada.

La obra se desarrolla a un ritmo que te mantiene en tensión, no hay fragmento innecesario o capítulo que no genere inquietud. Las descripciones detalladas —para mí, de lo mejor de esta novela— y los juegos de palabras enriquecen muchísimo la historia. Las características de los zombis, todos distintos y con una estética asombrosa, son una delicia para aquellos que amamos el género de terror: gráficas, aterradoras, muy originales. Canela en rama, qué te voy a contar.

Pero «No soy un zombi: la masía Colometa» no es sólo una historia de terror. Al contrario, es una reflexión profunda sobre la vida y la muerte, sobre el amor y la amistad, sobre el valor de la familia, sobre la confianza en otros seres humanos, sobre la necesidad de comprender y encontrar sentido incluso en las circunstancias más sombrías… De verdad que esta historia tiene de todo, es de lo mejorcito que te vas a encontrar en el género.

En fin, guapérrimos, «No soy un zombi: la masía Colometa» es un libro que desafía las convenciones del género de terror. Altamente recomendada para quienes buscan una nueva e intrigante mirada a la apocalíptica temática zombi.

Querido Navi, te deseo el mayor de los éxitos, no sólo porque seas uno de mis mejores amigos, sino porque creo que tu talento lo merece.

Reseña de Eloisa
No me gustan los zombis. Pero nada. Y eso que soy una lectora empedernida de fantasía y ciencia ficción. Pero los zombis posiblemente sean lo único que no me gusta.
¿Por qué entonces lo he leído? Pues porque he leído los dos libros anteriores de Naviru Shorno y me encantaron, y creo que si alguien podía hacer que me gustara un libro de esta temática, era él. Y así ha sido.
Es una novela fantástica, con un ritmo trepidante, de las que no quieres soltar y en la que piensas cuándo tu vida no te deja leer.
Hay personajes variopintos, algunos van evolucionando de forma muy interesante a lo largo de la historia. Mi preferido, Dani.
También hay relaciones de todo tipo, amistad, amor, sexo,… Y malvados, muchos. Intriga, humor y mucha acción.
Y muere hasta el apuntador…
Mención a parte merecen las numerosas referencias lectoras, musicales y cinematográficas. No perderos en la página de Naviru las curiosidades, eso si, una vez hayáis terminado el libro.
En fin, que a pesar de que sigo aborreciendo a los muertos vivientes, sean mordedores, errantes o apestosos, estoy deseando leer el resto de la trilogía.
Enhorabuena al autor.

Reseña de Andreu Purroy

🧟‍♀️ Ante todo quiero agradecer a Naviru que haya contado conmigo como lector cero de su obra. Desde hace dos años coincido con el autor en muchas lecturas conjuntas, incluso tuve el placer de desvirtuarlizarlo en noviembre del año pasado, y tengo que decir que soy fan de sus locuras, me da igual si son los libros, los podcasts o los locos vídeos de Josefa gafotas, todo lo que hace está impregnado de una gran dosis de humor.

🧟 Él ya sabe que no soy un fan del género, supongo que por esto me regaló un libro de zombis (sí él es así) que todavía tengo pendiente, pero sabía que su libro no me iba a dejar indiferente y efectivamente, no se parece en nada (de lo poco) que he leído de este género.

🧟‍♂️ Capítulos cortos, vibrantes con mucha acción, intriga y suspense. Muchas referencias a sus conocidos virtuales del mundo de las lecturas, y a elementos del universo Naviru (Zeta-cola, Navirus Shappire, Shornolletas, Blackmart,…), también hay muchas referencias a películas, música y series. Hablando de musica hacia el final hay una sorpresa que no os la podéis perder, otra de sus divertidas locuras.

🧟‍♀️ Es un novela coral con muchas subtramas y personajes, donde no falta un holocausto provocado por experimentos científicos, meteoritos, realidades paralelas, ciborgs,… amor y escenas picantes, en definitiva una ida de olla total.

🧟 En un principio el género tendría que dar un poco de miedo, pero está escrito con tanto humor que a mí no me lo ha dado, y dudo que a nadie se lo de.

🧟‍♂️ Cada uno de los personajes llama a lo “seres que les persiguen” de una forma diferente, y como son muchos personajes, hay muchas maneras de referirse a ellos: zombis, muertos vivientes, mordedores, no muertos, zetas, infectados, errantes, apestosos, monstruos, diablos, caminantes, reanimados, rabiosos, necrofilos, los hijos del hombre del saco…

🕰 Sé que al autor le ha costado mucho tiempo y esfuerzo escribir esta obra, espero que no tarde mucho en hacernos llegar la continuación.

Cosas que me gustan del libro:
🖋 No se parece a nada de lo que he leído del género.
🖋 El humor que se destila en algunos de los personajes.
🖋 Las muchas referencias a otros autores autopublicados.

Cosas que no me gustan tanto:
🖍 Cuesta un poco entrar en la historia, pero cuando entras….
🖍 Muchos personajes, os recomiendo papel y boli si queréis saber who is who.

Frases que me han llamado la atención:
🧟‍♀️ No tengo ningún consejo para darle a aquel que desespera.
🧟‍♀️ Los muertos no aceptan disculpas.
🧟‍♀️ Lo malo de los buenos tiempos es no saber que lo son hasta que se acaban.
🧟‍♀️ El Destino se ríe de los planes de los hombres.
🧟‍♀️ El amor puede ser a veces un veneno para el que no hay antídoto posible.
🧟‍♀️ El tiempo es el ladrón de la memoria y las personas siempre tienden a embellecer el pasado en el ocaso de la vida.
🧟‍♀️ Regla número uno. Siempre hay tiempo para divertirse.
🧟‍♀️ Uno debe seguir el camino que la necesidad escoge.
🧟‍♀️ El camino del bien solo le traía sufrimiento y dolor.
🧟‍♀️ Cuando el amor llama a la puerta, la razón salta por la ventana.
🧟‍♀️Hasta la fecha solo había vivido por costumbre, pero desde ese momento vivió con intensidad porque cualquier minuto podía ser el último de su vida.
🧟‍♀️ El hombre es el animal más cruel.
🧟‍♀️ Las lecciones que se recuerdan por más tiempo son las que uno aprende por sí mismo.
🧟‍♀️ La muerte es solo otro camino. Uno que todos debemos tomar.
🧟‍♀️ Era de los que consideraban que apoderarse del silencio ajeno era como robar una moneda del bolsillo a uno.

Reseña de Mariam

Soy una apasionada del género apocalíptico. Muchas veces, viendo cómo va el mundo, me he planteado cuál sería mi mejor escenario si llegara un apocalipsis, y siempre creí que en el que tendría más probabilidades de sobrevivir sería en uno zombi. Hasta que vi Nación Z, que me lo empecé a pensar, y ahora que he leído «No soy un zombi. La masía Colometa», volumen uno de una trilogía, de Naviru Shorno, definitivamente creo que tengo que replantearme eso del mejor apocalipsis para mí. No puedo contaros por qué u os destriparía una parte importante de la novela. Lo que sí puedo deciros es que, en este género tan trillado ya, esta novela va un paso, o dos, más allá e innova y sorprende.

Los personajes están, unos más que otros, bastante bien trabajados. He conseguido conectar emocionalmente con alguno de ellos (me ha resultado difícil hacerlo precisamente por esa particularidad de esta novela que no puedo contaros); pero eso sí, mi consejo es que no os encariñéis demasiado con ninguno por si acaso.

Me ha gustado la forma de escribir de Naviru, de quien hasta ahora sólo había leído hasta la mitad «Cuando lluevan elefantes», a la que ahora sin duda le daré otra oportunidad. Un estilo sencillo, fresco y sin artificios rebuscados.

La trama incluye muchos temas y, aunque pueda parecer exagerado para una sola novela y por momentos me tuviera confundida, todos encajan bien en la historia y al final se cierra muy bien el puzzle. A colación os digo que, si bien es una trilogía, al menos este primer volumen se puede leer sin miedo a tener que esperar un segundo para revelar secretos.

Mi recomendación es que si aún no la habéis leído ya estáis tardando.

Reseña de Lectora Brújula

Los hermanos Anseny han pasado las últimas semanas aislados y sin noticias del mundo exterior en la masía de su abuelo. Zeus y Daniel se disponen a regresar a casa cuando se topan con la cruda realidad: se ha desatado un apocalipsis zombi y el mundo que conocían se ha ido a la mierda.

El virus no solo afecta a los humanos y se comporta de manera única y particular en cada infectado. Los zombis necesitan alimentarse de sangre para “evolucionar” y cada uno posee distintos grados de inteligencia. Esta versión de no-muerto teñida de ciencia ficción y con sutiles guiños lovecraftianos me ha volado el cerebro.

Prácticamente toda la historia transcurre en la masía Colometa y los alrededores, protagonizada por un grupo de lo más variopinto e inclusivo. La mayoría no tenían relación previa, son supervivientes que se han reunido en las peores circunstancias, y todos guardan secretos. La construcción de los personajes y sus movimientos por el mapa son magníficos, incluso aquellos que no se cruzan ni una sola vez acaban relacionados de un modo u otro.

El orden cronológico suele ser lineal, aunque da pequeños saltos en el tiempo para mostrarnos otras perspectivas y comparte recuerdos cruciales para la trama. Pocas veces interrumpe la acción para explicar el origen del apocalipsis y cuando lo hace trabaja muy bien la tensión narrativa. A su vez, todos los personajes tienen un arco y un pasado, es un puzzle de muchas piezas y todas ocupan un lugar.

El ritmo me ha recordado a un buen slasher donde no sabes quién van a sobrevivir, enseguida descubres que no es buena idea encariñarse de alguien. Los peligros que enfrentan te mantienen en tensión, con pequeñas alegrías y el corazón latiéndote a mil. Es una de las cosas que más me han gustado, los buenos no siempre se salvan y no todos los protagonistas son buenos, encuentro a la mayoría insoportables.

La crítica social no tiene tanto peso como en otras obras del mismo género, pero no faltan pequeñas pinceladas. Las grandes corporaciones corruptas y las élites con poder deciden quién vive y quiénes mueren. Los hermanos son herederos de una gran fortuna que lo tenían todo, pero ¿de qué sirve el dinero en un apocalipsis?

Será cuestión de gustos, pero la parte romántica no me ha convencido, el amor es instantáneo para todas las parejas que cometen locuras, amor a primera vista y para siempre. Aunque citando el propio libro: «¿Qué hay más especial que encontrar el amor en el fin del mundo?»

En definitiva, este libro ha sido un disfrute. Desconozco si era la intención porque la trama es dura, pero aprecio que está escrito con algo de cachondeo. Lo mismo estás leyendo una escena sangrienta que el autor te suelta un guiño cómico que te hace sonreír, precisamente por inesperado. Sus páginas están llenas de géneros literarios y un surtido de referencias, me lo he zampado en dos tardes.

 

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